Translate

martes, 7 de abril de 2015

El nuevo videojuego de PlayStation 4 es un desafío de batallas épicas


Bloodborne está enfocado en la acción. Es considerado como uno de los mejores del momento.



La desarrolladora japonesa From Software trae uno de los exclusivos más esperados de PlayStation 4. Se trata del sucesor de la saga Souls: Bloodborne, un juego de rol enfocado en la acción. Es considerado por la crítica como uno de los mejores títulos del momento.
Bloodborne sigue la línea de Demon’s Souls y Dark Souls y se ambienta en Yharnam, un territorio hostil y demoniaco.Encarnamos a un cazador solitario que debe erradicar a bestias feroces y violentas, siempre bajo la atenta mirada de una luna bañada en sangre y un horizonte sombrío. 

Bloodborne es un juego de dificultad elevada. Cada enemigo es una amenaza y demandará nuestra plena atención y habilidad en combate. No hay rival débil en este juego, hasta el más simple de los aldeanos puede acabarnos con tres estocadas de su machete.

En Bloodborne no contamos con fuertes armaduras ni con escudos, pero vamos provistos de armas contundentes -algunas más que otras, por supuesto-. Disponemos de un arma principal, que puede ser una lanza mortífera, una aparatosa sierra dentada o un hacha colosal (entre muchas otras). Podrá usarse en varias modalidades, bien sea para ataques de largo o corto alcance. En la otra mano solemos llevar un arma de fuego que será útil, sobre todo, para aturdir a los enemigos. Como parte de nuestro equipo, también hay lanzallamas, bombas molotov, martillos, espadas, rifles, antídotos, entre otros artilugios.
En este juego lo relevante es aprender a esquivar los ataques de las bestias que infestan las calles. Lanzarse de frente contra las legiones enemigas es garantía de una muerte segura, por lo que para superar cada nivel debemos hacer acopio de mucha paciencia. 

Hay desde lobos sanguinarios hasta gigantes armados con martillos gigantes. La mayoría de jefes son un dolor de cabeza y llevarán nuestras habilidades al límite. Así mismo, no resulta extraño encontrarse con otros antagonistas fortísimos en cualquier zona del mapa, como por ejemplo, cazadores enemigos casi tan difíciles de derrotar como un jefe final.

El juego resultará familiar para los que hayan jugado la saga Souls. Para un jugador neófito en el género, puede ser un desafío tan complejo como desesperante. A diferencia de otros títulos de acción, en Bloodborne no se puede salvar la partida en el punto en que lo deseemos. Cada zona debe superarse de principio a fin sin opción de guardar el progreso. 

En otras palabras, debemos superar numerosos retos sin morir una sola vez. Si nos matan, debemos volver al punto de partida más cercano. Si no queremos atravesar todo el mapa otra vez, existen algunos atajos, pero no son fáciles de encontrar.

Esto puede ser muy frustrante. Si usted nunca ha jugado títulos de estas características, prepárese para un proceso de aprendizaje lento y doloroso porque va a morir decenas -o centenas- de veces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario