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martes, 7 de abril de 2015

Pagar Por Escuchar Musica?

¿Pagar por escuchar música?



El anuncio de Tidal, el nuevo servicio de canciones y videos musicales en alta definición, que un grupo de denotados artistas estadounidenses arropó como propio en días pasados, volvió a revolver las aguas del negocio de la música digital. Y no porque vaya a impactar en estas latitudes, pues Tidal, muy al espíritu ‘gringo’, tiene un alto costo y su filosofía está más afincada a las fronteras del país del norte.
La verdad, el modelo de negocio de la música digital aún no encuentra un puerto seguro que le brinde un norte claro. Desde la década de los 90 con la consolidación del MP3, y de la era del 2000 cuando Napster masifica el formato de intercambio de música entre PC a través de internet, la industria musical ha vivido entre bandazos judiciales, el imperio de iTunes y otros servicios de venta de música.

Hoy vivimos la era del streaming. De Spotify, Deezer, Grooveshark y otras tantas que defienden la gratuidad, la masividad, empero del pago por el valor agregado: por la libertad total de uso y disfrute de música, con una mayor calidad, entre otras.
Personalmente creo que la fórmula de asocio con operadores para integrar la suscripción ‘premium’ a servicios de música en la factura mensual es un modelo eficiente y atractivo para el usuario. No sé si sea igual para la otra orilla del negocio, la de los artistas y mucho menos para las disqueras, las otroras dueñas y reinas del imperio musical. El pago que reciben esas partes vitales del negocio desde los servicios de streaming parece irrisorio.
No por nada Tidal cobra 10 o 20 dólares mensuales por su servicio, alegando, precisamente, que “paga lo justo” a los artistas indexados y por la alta definición con que ofrecen sus contenidos.
Afortunadamente, internet se encarga de brindarnos opcionesEn el iPhone uso 8Tracks para descubrir artistas y sonidos nuevos.
Songza, en su versión para Windows 7 y 8, así como para móviles (iOSAndroid), es otra de mis favoritas. Ofrece listas de reproducción temáticas, hechas por expertos, ilimitadas, con excelente música, ideal para cualquier momento.
Y finalmente me estoy volviendo fanático de Stereomood, un servicio en línea (también tiene app para Android y iOS) queorganiza la música gratuita por estados de ánimo. Los que se imagine, para darle banda sonora a la vida diaria.

¿Pagar por música? Creo que sí, si hay valor agregado, calidad de audio, la posibilidad de incluir el costo en mi factura del celular.De resto, que siga siendo como ha sido siempre: propiedad libre de la humanidad.
¿Ustedes pagan por música? ¿Cuáles son sus servicios favoritos? Gracias por opinar y compartir.

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